¿Qué dices cuando las palabras pesadas y tristes luchan con fuerza contra la irresistible conciencia, cuando no quieren salir de la boca, cuando provocan llanto y dolor que explota dentro y fuera de tu cuerpo, cuando no sabes siquiera qué sucede dentro de ti, y te ahogas de desesperación por no comprenderte?
Siempre encontrarás una solución para fumigar tu mente de aquellas cosas que te atrapan y sofocan en esos momentos raros que te obligan a reposar y sufrir, eternamente..
En mi caso, hoja en blanco y lápiz oscuro, terapia hecha de a dos, entre mi conciencia y mi corazón..
Siempre encontrarás una solución para fumigar tu mente de aquellas cosas que te atrapan y sofocan en esos momentos raros que te obligan a reposar y sufrir, eternamente..
En mi caso, hoja en blanco y lápiz oscuro, terapia hecha de a dos, entre mi conciencia y mi corazón..
jueves, 3 de marzo de 2011
Tu fin.
Esta aventura riesgosa y calamitosa llego a la meta, topó con el viejo cartel que dice “llegada”.
No logré descubrir la existencia de esos seres; pero hay una magia que rodea mi soma, aquella que borró de mi cabeza la tenebrosa idea de ser dos…
El diablo no estuvo presente en el momento de señalar el calendario, los días seguirán transcurriendo como cada hora de mi vida.
Esa imagen cruel desaparecerá de mi mente, el color rojo de la pasión me dio la bienvenida después de una noche agotadora, de momentos emocionantes y divertidos. Desperté sofocada del calor y la presión de mi cuerpo.
Logré deslizarme de la cama, enredada con las sabanas tibias, y noté sobre ellas la melancolía de despedirme de vos, de tu cuerpo que no yacía a mi lado.
Te habías marchado corazón, y junto con vos la idea de quererte, amarte y besarte bajo las estrellas cada tarde de verano.
Me dejaste de recuerdo sólo el pensamiento de tu mirada, tu dulzura y la suavidad de tus manos.
Unas horas más tarde los dolores de tu huída marcaban tu ausencia, fuertes puntadas en mi estómago y en mi pecho inmortalizaban tu existencia…
Aun no sé si fuiste verdadero, o si sólo vivías y crecías en mi corazón.
Hoy sólo sé que te extraño, aunque mejor es tenerte lejos, muy lejos. Porque estando a mi lado no serías más que una preocupación y mi vida hubiese sido otra.
Otro mundo traerías contigo, el de color oscuro, el del dolor, aquel que corta mis alas antes de emprender el viaje.
Y entonces en ese instante me preguntaría… ¿Cuán alto puedo volar con las alas rotas?
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Existe una única verdad?
Las cosas son como son o como las vemos?
Qué importa verdaderamente? Nuestra mirada? La mirada de los demás?
De qué depende? De cómo estamos, de cómo nos sentimos, de cómo vemos las cosas?
Cuántos puntos de vista existen? Uno por cada uno de nosotros?
No siempre las cosas son como creemos, ni como las vemos…
A veces hay que cambiar la mirada, cambiar la dirección y cambiar nuestro punto de vista…
Las cosas son como son o como las vemos?
Qué importa verdaderamente? Nuestra mirada? La mirada de los demás?
De qué depende? De cómo estamos, de cómo nos sentimos, de cómo vemos las cosas?
Cuántos puntos de vista existen? Uno por cada uno de nosotros?
No siempre las cosas son como creemos, ni como las vemos…
A veces hay que cambiar la mirada, cambiar la dirección y cambiar nuestro punto de vista…

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