¿Qué dices cuando las palabras pesadas y tristes luchan con fuerza contra la irresistible conciencia, cuando no quieren salir de la boca, cuando provocan llanto y dolor que explota dentro y fuera de tu cuerpo, cuando no sabes siquiera qué sucede dentro de ti, y te ahogas de desesperación por no comprenderte?

Siempre encontrarás una solución para fumigar tu mente de aquellas cosas que te atrapan y sofocan en esos momentos raros que te obligan a reposar y sufrir, eternamente..
En mi caso, hoja en blanco y lápiz oscuro, terapia hecha de a dos, entre mi conciencia y mi corazón..

viernes, 4 de marzo de 2011

La novia del tiempo...



Sola quedó la princesa…el carruaje más hermoso esperaba impaciente al ritmo de las agujas del reloj, los lacayos susurraban en silencio y observaban de reojo las lágrimas que recorrían con lentitud las mejillas de la triste muñeca.
El brillante vestido blanco perdía de a poco los detalles plateados que contorneaban su figura. El color desaparecía como absorbido por el tiempo.
Dentro, una ráfaga soplaba desde las ventanas. Las velas oscurecieron el campanario y las aves volaron con temor a lo alto del cielo. Escapaban de la tormenta.
Las campanas sonaron hasta desgastarse, retumbando por horas en aquella ciudad casi deshabitada.
Y el príncipe azul olvidó hasta su nombre.
Olvidó el traje en el ropero, las flores en el jarrón y una esperanza esperándolo para siempre.
Olvidó las llaves de la casa que nunca construyeron, los cimientos son hoy nido de sus ilusiones.
Olvidó correas y bozales, para pasear sus sonrisas por las tardes cuando baja el sol en el ocaso.
Olvidó las palabras que inventó una noche, mientras miraba los ojos de aquella bella mujer que lo amaba con locura.
Y entre tantos olvidos, olvidó su presente.
Subió a un tren que pasó casualmente y viajó sin destino a buscar su mirada.
Limpió un cajón perdido y reposó en él como quien busca compañía en la soledad de la noche.
Seguido silenciosamente por las suaves oleadas del viento que recorrerían sus cabellos, tarareaba con dolor las letras de un “te amo”. Un amor que sentía a distancia.
Una pasión que reconocía en su pecho, al llegarle noticias de su amada, quien le enviaba besos por celular, y caricias que viajaban entre las nubes.
Escribió los versos más tristes que jamás nadie ha oído, y el leve sonido tambaleaba sobre los rieles, a punto de caer.
Gritaba a la nada, a la vacía llanura que lo rodeaba, esperando que el eco de su voz le acariciara el alma.
Dormía para soñar con aquella noche, y tocando las cálidas manos de la ironía, despertaba con la compañía de su sombra.
Esa oscura ilusión que cubría sus espaldas cuando acechaban los recuerdos de su pasado.
Mientras tanto, ella derramaba de a gotas instantes de deseo y se marchitaban una a una las hojas de su desabrido cuerpo; envuelto en sábanas blancas y frío como la nieve en invierno.
Aquel sueño de cuento de hadas fue perdiendo historias. Las páginas quedaban de a poco sin color y los renglones parecían derretirse como hielo en la boca.
Otras fueron arrancadas entre lágrimas y sangre por damas solitarias y hombres sin corazón.
Aquel sueño no fue más que una terrible pesadilla, un juego del destino, un fuerte dolor de cabeza para la enamorada muchacha de cabellos claros, que sigue aún esperando su futuro.
Adoptada por el tiempo, se convirtió en la dueña de las calles abandonadas. Sus amigos fueron árboles y sus hijos el reflejo de su vientre en las aguas turbias de la laguna.
Sólo hablaba con su Dios, una estampilla antigua decorada con flores secas, rodeando la imagen de su único amor, aquel que le quitó el alma, y le robó el corazón; Su príncipe. Quien hoy le canta por las mañanas y duerme por las noches con la luz de su mirada.

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Existe una única verdad?
Las cosas son como son o como las vemos?
Qué importa verdaderamente? Nuestra mirada? La mirada de los demás?
De qué depende? De cómo estamos, de cómo nos sentimos, de cómo vemos las cosas?
Cuántos puntos de vista existen? Uno por cada uno de nosotros?
No siempre las cosas son como creemos, ni como las vemos…
A veces hay que cambiar la mirada, cambiar la dirección y cambiar nuestro punto de vista…