¿Qué dices cuando las palabras pesadas y tristes luchan con fuerza contra la irresistible conciencia, cuando no quieren salir de la boca, cuando provocan llanto y dolor que explota dentro y fuera de tu cuerpo, cuando no sabes siquiera qué sucede dentro de ti, y te ahogas de desesperación por no comprenderte?

Siempre encontrarás una solución para fumigar tu mente de aquellas cosas que te atrapan y sofocan en esos momentos raros que te obligan a reposar y sufrir, eternamente..
En mi caso, hoja en blanco y lápiz oscuro, terapia hecha de a dos, entre mi conciencia y mi corazón..

viernes, 4 de marzo de 2011

Escrito desesperado de una noche de verano...



Y te quiero, tal vez con rubores falsos del instinto…
Violador de sueños nocturnos;
Capataz de los días de tormenta;
Único heredero de mis deseos;
Dueño de la luz de la luna y de las noches oscuras…
Boca de arena, corazón de poeta y alma de aventurero;
Amante apasionado y prófugo constante de la cruel realidad que evitan tus ojos. Esos que observan mi andar hasta cerrarse bajo el sol… y pensarme.
Años de soledad encerrada en mi propio cuerpo, llorando por amor y sufriendo por tu lejana presencia.
Siglos enteros para encontrarte, golpes y caídas por las mismas calles, amaneceres y anocheceres soñando con tus manos, palabras que corrían sobre renglones, sangrando el blanco de las hojas con tinta desprolija y desesperada.
Caricias inventadas para calmar tu ausencia, olores provocados para dormir sin recordarte, sonidos que retumbaban en eco, haciendo honor a la monotonía de nuestros silencios.
Ayunos constantes y extensas corridas para escapar de la locura que incitan tus agitados latidos.
Vueltas y más vueltas en la calesita de la vida, mareos y desmayos en la rutina del no saber qué hacer.
Pasos de hormiga y esperanzas marchitas, lazos quebrados por el desgaste del tiempo.
Despertar con los ojos aún cerrados y mantenerlos presionados el resto de los meses.
Tradiciones y rituales mágicos, inoportunos, ocurridos hasta una mañana, un instante, un destello de cálidos brazos que entraron sin mi llamado.
Abrí la ventana, las finas gotas del afuera me traen consigo tu nombre; y ahora, las noches son claras como las ilusiones.
Ahora tu espacio es mi cama, tu esencia el aire que respiro, tu figura la musa de mis poesías.
Ahora los recuerdos brotan del cofre viejo y sucio sobre las sábanas de mi inocencia, nacen inevitablemente como las flores cuando asoma la primavera, ascienden como las almas al juicio celestial, para finalmente envejecer, y lentamente huir, desaparecer y morir…dejando una fina hoja de papel, vacía, sin manchas ni rastros de tu fuga…entonces sólo queda olvidarte…tomar ese lápiz antiguo y bruscamente preguntarme…cómo puedo estar sin vos..?

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Existe una única verdad?
Las cosas son como son o como las vemos?
Qué importa verdaderamente? Nuestra mirada? La mirada de los demás?
De qué depende? De cómo estamos, de cómo nos sentimos, de cómo vemos las cosas?
Cuántos puntos de vista existen? Uno por cada uno de nosotros?
No siempre las cosas son como creemos, ni como las vemos…
A veces hay que cambiar la mirada, cambiar la dirección y cambiar nuestro punto de vista…