¿Qué dices cuando las palabras pesadas y tristes luchan con fuerza contra la irresistible conciencia, cuando no quieren salir de la boca, cuando provocan llanto y dolor que explota dentro y fuera de tu cuerpo, cuando no sabes siquiera qué sucede dentro de ti, y te ahogas de desesperación por no comprenderte?
Siempre encontrarás una solución para fumigar tu mente de aquellas cosas que te atrapan y sofocan en esos momentos raros que te obligan a reposar y sufrir, eternamente..
En mi caso, hoja en blanco y lápiz oscuro, terapia hecha de a dos, entre mi conciencia y mi corazón..
Siempre encontrarás una solución para fumigar tu mente de aquellas cosas que te atrapan y sofocan en esos momentos raros que te obligan a reposar y sufrir, eternamente..
En mi caso, hoja en blanco y lápiz oscuro, terapia hecha de a dos, entre mi conciencia y mi corazón..
jueves, 3 de marzo de 2011
¿Te amo?
3.30 am
Padezco nuevamente la profunda degradación de mi cabeza.
Mis ojos están cansados, las pupilas intentan caer por el peso del día.
Estas largas e interminables noches se hacen eternas.
Intento contar ovejas, pero ese mismo rebaño que me acompaño durante meses, se encuentra ya descansando.
Tal vez mis ansias de volar hacia un mundo desconocido me impidan bloquear mis ideas por un instante, o quizás tu voz al teléfono haya despertado en mi tan conmoción que alteró mi sinapsis, y la sangre fluye sin piedad, por cada vena de mi tupido cuerpo.
Ese sonido suave entró por mis oídos y me recorre muy profundamente.
La paz interior y la brisa del apresurado río que sentiste en aquel momento, fueron contagiando mis sentidos, y observé a tu lado el anochecer, de la mano del ligero viento que le daba ese toque peculiar a la aventura.
Nuevamente vuelvo a caer. Despierto acongojada y deprimida.
Reconozco la soledad acechando en mi habitación, suspirando ideas oscuras, cantando a la desesperación y a la muerte.
Soportar ese llanto una vez mas será incontrolable.
Ya nada apacigua este dolor de puñal, que intercala los huesos de mi pobre corazón.
Ese negro órgano acostumbrado al frío y al calor, a altibajos emocionales, a razones y errores…
Y en la hora más oscura de este invierno, cuando todos los estorninos ya habían desaparecido, algo lo llenó.
Una magia motivadora transformó los colores de mi alma.
Esa noche sentí el amor. Esa noche me enamoré.
Sucedió como se supone que las cosas no suceden en la vida real, con un impacto, como un súbito rayo.
Mi mente estallaba, como cuando miraba las incandescentes luces del cielo nocturno, que caían sobre mi pesada cabeza.
En ese momento pasé de ser una joven de diecisiete años esperando el llamado de mi madre para sentarnos a cenar, a alguien cuyo mundo había explotado, dejándome a la deriva en la Vía Láctea, caminando cerca de las estrellas, muy lejos de la Tierra…
Sentí que no conocía eso, porque nunca había conocido el amor.
Ahora puedo decir que amar es como una droga.
Ocurre que al principio hay una sensación de euforia, de entrega total, de felicidad.
Después, al día siguiente, se quiere más, nada es lo suficiente.
Todavía no se ha enviciado, pero ha gustado la sensación, y parece que se puede mantener bajo el control más eficaz.
Se piensa en la persona amada durante dos minutos y se olvida durante tres horas.
Pero al poco tiempo se acostumbra a esa persona, y se pasa a depender totalmente de ella.
En ese instante hay un enorme trueque, se piensa durante tres horas y se olvida durante dos minutos.
Y si ese ser amado no está cerca, se dice experimentar las mismas sensaciones que los viciosos cuando no consiguen su pastilla soñadora.
En ese momento, así como los depravados roban y se humillan para conseguir lo que tanto necesitan para seguir adelante, la persona que ama está dispuesta a hacer cualquier cosa por el amor.
Cualquier cosa. Sin obstáculos ni impedimentos.
¿Crees que yo soy capaz de llegar hasta eso? Pues pruébalo….Porque creo que TE AMO…
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Existe una única verdad?
Las cosas son como son o como las vemos?
Qué importa verdaderamente? Nuestra mirada? La mirada de los demás?
De qué depende? De cómo estamos, de cómo nos sentimos, de cómo vemos las cosas?
Cuántos puntos de vista existen? Uno por cada uno de nosotros?
No siempre las cosas son como creemos, ni como las vemos…
A veces hay que cambiar la mirada, cambiar la dirección y cambiar nuestro punto de vista…
Las cosas son como son o como las vemos?
Qué importa verdaderamente? Nuestra mirada? La mirada de los demás?
De qué depende? De cómo estamos, de cómo nos sentimos, de cómo vemos las cosas?
Cuántos puntos de vista existen? Uno por cada uno de nosotros?
No siempre las cosas son como creemos, ni como las vemos…
A veces hay que cambiar la mirada, cambiar la dirección y cambiar nuestro punto de vista…

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