¿Qué dices cuando las palabras pesadas y tristes luchan con fuerza contra la irresistible conciencia, cuando no quieren salir de la boca, cuando provocan llanto y dolor que explota dentro y fuera de tu cuerpo, cuando no sabes siquiera qué sucede dentro de ti, y te ahogas de desesperación por no comprenderte?

Siempre encontrarás una solución para fumigar tu mente de aquellas cosas que te atrapan y sofocan en esos momentos raros que te obligan a reposar y sufrir, eternamente..
En mi caso, hoja en blanco y lápiz oscuro, terapia hecha de a dos, entre mi conciencia y mi corazón..

viernes, 4 de marzo de 2011

Que seas mio, ser tuya...



Me enloquece pensar en tu nombre.
Altera mis cinco sentidos la utopía del encuentro entre nuestras almas.
Sueño cada noche solitaria con sentir tus dulces manos, acariciando mi cuerpo transparente, casi invisible.
Pretendo, tan sólo, que seas real, que tu fantasma me ilumine en la oscuridad de tu ausencia, que la fantasía de tu amor se inyecte poco a poco en mis venas, y mi roja sangre compita hasta el cansancio con las gotas de pasión que tú arrojaste.
Sembraste en mí las semillas de la cruel desesperación, de la compañía latente y la locura desenfrenada que provoca tu mirada.
Esta noche necesito quererte, necesito sentirte, y notar el inofensivo choque de tus huesos con los míos. Necesito conservar tu aroma y tu suave voz, guardar cada uno de tus detalles en pequeños rincones de mi alma, y convivir con ellos en medio de tu agobiante soledad.
Ilusiono con ser tu dueña, tu ama, tú mi esclavo permanente. Cuidarte bajo mis brazos de dama, alimentarte con mis ganas, bañarte con las lágrimas que recorren lentamente mis mejillas los días amargos y endulzarte por las mañanas con el sabroso resabio que emanan mis labios.
Quiero que me pertenezcas y tenerte a mi lado cada segundo de mi vida, en cada estado del mundo, explotar tu anatomía y gozar de las irrisorias palabras que me regalas.
Quiero que seamos uno y me guíes con tus claros ojos, tu sumiso perfume y tu misterioso corazón.
Quiero que sientas que soy tuya, que a distancia puedes malearme con tus emociones, que me entrego completamente, y que me ames como ningún hombre me ha amado jamás.

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Existe una única verdad?
Las cosas son como son o como las vemos?
Qué importa verdaderamente? Nuestra mirada? La mirada de los demás?
De qué depende? De cómo estamos, de cómo nos sentimos, de cómo vemos las cosas?
Cuántos puntos de vista existen? Uno por cada uno de nosotros?
No siempre las cosas son como creemos, ni como las vemos…
A veces hay que cambiar la mirada, cambiar la dirección y cambiar nuestro punto de vista…